Altea Serna Avila
Hay momentos en la vida que tienes muy claro cual es tu objetivo pero no sabes cómo ni cuando empezar tu camino hacia el. Yo hoy he decidido iniciar un paso más, por eso esta mesa puede no parecerte especial, pero para mi lo es y mucho.
La vida no siempre tiene grandes celebraciones para los momentos importantes de la vida, porque a veces esos momentos no se sienten como grandes cambios, sino como peldaños hasta tu deseo, por lo que no siempre recordamos celebrarlos y yo estoy aquí para recordarte que cada día deberías celebrar todo lo bueno que tiene la vida para ti.
Imagino que ahora entiendes porqué esta mesa especial, esta mesa habla de los pequeños pasos que sin grandes cambios ni celebraciones te están ilusionando poquito a poco.
La idea de la mesa
Una celebración cotidiana ha sido mi inspiración para esta mesa. Mi idea principal era darle un toque diferente y más detallado a nuestra mesa familiar de diario, pero al buscar inspiración, no pude evitar fijarme en todo el otoño que me rodeaba y este fue finalmente el pilar que me faltaba para construir la mesa.
Con esta mesa he buscado aprovechar al máximo todo lo que tengo en casa. Usé como base la vajilla y cubertería que tenemos para comer cada día pero dándole al conjunto un toque especial para esta semana de microcelebraciones.
Nuevos elementos
Contando con mi vajilla de gres en tonos piedra azules verdodos, pensé en buscar un mantel con contraste en tonos otoñales. Para eso me inspiré en el maravilloso crisol de colores que se crea cuando las hojas caen en los paseos y jardines. Ocres, naranjas, verdes, tierra… y encontré una tela perfecta para ello.
De compras con una amiga encontré unas simpáticas servilletas con temática otoñal con una calabaza en tonos verdes y naranjas bordada, a las que no pude resistirme. Más tarde encontré dos velas con el mismo dibujo y no dudé en llevármelas también.
Una vez que tenía todos estos elementos pensé que ya había conseguido el colorido que buscaba por lo que me centré en incluir elementos más neutros para darle forma al conjunto.
El toque neutro
De centro de mesa usé unos candelabros sencillos que ya tenía de cristal ahumado para poner las velas otoñales y colocarlos junto con mi bombonera de calabaza.
Aprovechando que la semana anterior había tenido un precioso ramo de flores frescas en casa, le di una segunda vida a la paniculada que es más duradera, para decorar esa bombonera y darle un toque más rústico.